Centro Nacional de Promoción Social A. C. - cenpros.org.mx: Número 98, Año 18 Número 98, Año 18 ================================================================================ cenpros on 25/01/2010 23:06:00 CRISIS ALIMENTARIA, CANASTA BÁSICAY CONTENCIÓN SALARIAL Desde inicios del 2007, diversas expresiones de los trabajadores, fundamentalmente organizaciones campesinas, planteaban “…hacer del campo la prioridad, revirtiendo su destrucción, apoyando a los medianos y pequeños productores y recuperando la rectoría del Estado, para así fortalecer la soberanía alimentaria”. Durante los últimos años se ha estado insistiendo en la necesidad de privilegiar políticas, en función de apoyar decididamente los programas agropecuarios, para garantizar la soberanía alimentaria, pero al contrario, cada vez más, el mismo gobierno se ha encargado de incrementar la importación de estos productos, privilegiando a empresas trasnacionales para introducir sus productos, en demérito del campesinado y productores agrícolas mexicanos. Hoy el clamor por la crisis alimentaria se ha hecho mundial y la misma Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura -FAO-, ha convocado a los jefes de Estado del mundo, para analizar esta problemática y cuya respuesta ha sido la de intentar tomar medidas urgentes, para combatir los impactos negativos del alza del precio de alimentos, en los países más vulnerables y exhortar a no emplear los productos alimentarios, como instrumentos de presión política y económica. Pero los países ricos continúan subsidiando a este sector, que puede vender sus productos en los países pobres, a precios más bajos que el costo de los productos locales, creándose así un resquebrajamiento en las políticas agropecuarias. Hoy el mismo Presidente de la República ha planteado la necesidad de enfrentar dicha crisis y ha reconocido los impactos para la población marginada y pobre, aumentando los apoyos económicos, sin tomar en cuenta que el alza de los precios de la canasta básica, impacta a la población en general. Ha lanzado el Programa Nacional de financiamiento del desarrollo para fortalecer las finanzas públicas, contar con un sistema financiero sólido y elevar la competitividad mexicana, frente a lo cual se nos plantea la interrogante, ¿cómo puede fortalecerse la economía popular con el constante deterioro del poder adquisitivo de los salarios, frente a la constante alza de precios, sobre todo los referentes a la canasta básica alimentaria, que en los últimos dos meses ha subido un 32%? ¿Cómo puede el pueblo hacer frente a los aumentos, si la política de contención salarial, mantiene los porcentajes de aumento a los contratos colectivos al 4 o 5%, sin tomar en cuenta el proceso de inflación que se ha estado dando, a raíz de la constante elevación del costo de los productos, fundamentalmente los de la canasta básica? Nos planteamos la necesidad de revisar estas políticas, porque no es con el empobrecimiento de las grandes mayorías, como podrá lograrse el desarrollo de la economía, ni la capacidad de competir con otros países y regiones del mundo, si se mantienen esas políticas de favorecer, privilegiar, apoyar a la gran empresa, a la empresa trasnacional, en desmedro de la pequeña y mediana empresa nacional y de los pequeños productores del campo. Ante esta grave realidad en el sector alimentario y la falta de políticas coherentes para reforzar al campo y en especial a los pequeños agricultores, para evitar la emigración y abandono del campo y seguir con la política de importar granos y productos agropecuarios, golpeando seriamente a los productores nacionales es fundamental declarar una emergencia para apoyar al campo y a los agricultores e impedir una crisis más grave. Y aunque se ha dicho que en este momento no hay desabasto, sino aumento en los precios, a consecuencia de la especulación y la política de libre mercado, sabemos que si esto continúa por más tiempo, nos enfrentaremos a una verdadera crisis para garantizar el alimento a los mexicanos. Nuestra voz de alerta para revisar y enfrentar esta situación para garantizar la alimentación al pueblo.