Centro Nacional de Promoción Social A. C. - cenpros.org.mx: Número 38 Número 38 ================================================================================ on 09/11/2004 09:47:40 Untitled Document _CONOCER AMÉRICA LATINA_ *PRESENTACIóN * CONOCER AMéRICA LATINA I. Introducción II. Superficie de América Latina y el Caribe III. Ubicación de la superficie de América Latina en el Mundo IV. Población de América Latina y el Caribe V. Antecedentes históricos y potencialidades de la integración latinoamericana VI. Procesos actuales de integración latinoamericana *América Latina, la región más desigual del planeta 1. La desigualdad: comparativo mundial 2. La desigualdad por países 3. Desigualdad e inseguridad 4. Desarrollo humano en América Latina * Comentarios de la CLAT al libro "Se buscan buenos empleos. Los mercados laborales en América Latina" del BID 1. La desigualdad social refleja un mercado laboral restrictivo y excluyente, que se sirve de las inequidades incrementando las diferencias 2. Las reformas estructurales profundizaron las inequidades y fracasaron 3. En América Latina la desigualdad social es el reflejo de la inequidad en la distribución del ingreso 4. El Movimiento de los Trabajadores acepta el desafío de las nuevas realidades y apuesta a seguir reivindicando las condiciones de vida y de trabajo de las mayorías PRESENTACIÓN Los documentos que publicamos en este número de Cuadernos de Trabajadores, constituyen un pequeño aporte que hacemos a los trabajos del XII Congreso de la CLAT, “Emilio Máspero” a realizarse en noviembre de este año en Brasilia, capital del país más extenso de América Latina: Brasil. El primer documento: Conocer América Latina, lo publicamos como suplemento del número 44 de la revista Trabajo y Democracia hoy, con motivo del XI Congreso de la CLAT, que se celebró en la Ciudad de México en noviembre de 1998. Hoy lo publicamos con algunas modificaciones y la actualización de los datos básicos sobre América Latina por considerar que éstos son y serán de gran utilidad para todos los hombres y mujeres que se sienten latinoamericanos y luchan por la integración de nuestra América. El segundo documento: América Latina, la región más desigual del planeta, contiene información y datos de un estudio del Banco Mundial titulado: Desigualdad en América Latina y el Caribe ¿ruptura con la historia?. Esta información la dio a conocer el propio Banco Mundial y ha sido comentada por la prensa diaria en varios países y simplemente confirman lo que la CLAT ha venido denunciando desde hace ya varios años. En cuanto al tercer documento, son comentarios que la CLAT hizo en su momento al libro: Se buscan buenos empleos. Los mercados laborales en América Latina, realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los comentarios reflejan fielmente la visión que tiene la CLAT de la problemática social, económica y política por la que están pasando actualmente los países latinoamericanos, en especial la clase trabajadora: crisis estructural del modelo económico, desempleo, economía informal, desigualdad social, injusta distribución del ingreso, pobreza, trabajo infantil, creciente incorporación de la mujer en la economía, deuda externa, baja sindicalización, crisis de la seguridad social, crisis políticas, reformas estructurales, y desde luego, los retos y desafíos que todo esto representa para los trabajadores, pero sobre todo para sus organizaciones. Estamos seguros que este nuevo número de Cuadernos de Trabajadores será bien recibido por nuestros lectores y que lo leerán con interés. De ser así, será suficiente aliento para seguir con nuestra tarea. COMENTARIOS DE LA CENTRAL LATINOAMERICANA DE TRABAJADORES (CLAT), AL LIBRO “SE BUSCAN BUENOS EMPLEOS. LOS MERCADOS LABORALES EN AMÉRICA LATINA” REALIZADO POR EL BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO A continuación presentaremos la posición de la CLAT al Documento realizado sobre el Empleo y los Mercados Laborales en América Latina . Se expondrán algunos planteamientos que para la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), constituyen los ejes fundamentales de su accionar político, orientando su estrategia organizativa y reivindicativa. El Libro “Se Buscan Empleos. Los Mercados Laborales en América Latina”, constituye un aporte al estudio y análisis del Empleo partiendo de una visión integral e integrada, necesaria cuando se abordan temas tan complejos de causas y consecuencias multifactoriales. Coincidiendo o no en algunos aspectos que en adelante desarrollaremos, destacamos su importancia en una coyuntura marcada por la incertidumbre, el desempleo, la precariedad laboral y la desprotección social. La Central Latinoamericana de Trabajadores realiza para fines de este año, su XII Congreso en la ciudad de Brasilia. Para tal efecto, ha constituido siete Comisiones en las cuales se abordan temas como el Empleo, Cambios en el mundo del Trabajo, la Integración latinoamericana, la Pobreza y la Seguridad Social entre otros de gran importancia como los Trabajadores Migrantes, el Trabajo Infantil y la Juventud trabajadora. Antes de abordar el análisis de los planteamientos realizados por el BID sobre el mercado laboral en América Latina, queremos dejar claro algunas valoraciones que orientan nuestro pensamiento y accionar como Movimiento de los Trabajadores. * La región se encuentra atravesando una crisis estructural como consecuencia del modelo de acumulación capitalista. * Es una crisis generalizada que afecta a los Estados-Nación, sus Instituciones, organizaciones sociales y el estamento político, económico y social. La transnacionalización de la economía determina la toma de decisiones que impactan al conjunto de la sociedad. * La ofensiva neoliberal promueve una cultura individualista inspirada en la ley de la competitividad, que concibe al trabajo humano como una mercancía y objeto de explotación. * Las políticas de desregulación, flexibilización, reconversión industrial y privatizaciones sustentadas en los cambios a la normativa laboral impacta en el Movimiento de los Trabajadores con la generación de desempleo y precariedad laboral. * Los mercados financieros constituyen hoy los principales actores de la política internacional; la globalización financiera hace todavía más vulnerable las economías de la región. * Nosotros hacemos una distinción entre la Mundialización y la Globalización. Entendemos la Mundialización como la fase superior de la internacionalización de la vida humana, económica, social, política, cultural y de la creciente interdependencia entre los países y los continentes. * La Globalización en cambio, se inspira en ideas políticas fundamentadas en el neoliberalismo y el pensamiento único; se refiere más al mercado, a los bienes, al aprovechamiento de las tecnologías. Sus efectos lo sintetiza el Premio Nóbel de Economía Josef Stiglitz al afirmar: “La Globalización produce efectos devastadores en los países pobres”. * La Deuda Externa es injusta, ilegal, inmoral e impagable. Más del 40% de los presupuestos nacionales están destinados al pago de la deuda, impactando en el desarrollo de nuestras naciones y sus pueblos. * Las innovaciones tecnológicas, han introducido cambios en el mundo del trabajo, impulsados por la liberación y las aperturas a los mercados mundiales. * En la actualidad los cambios en el mundo del trabajo impactan en las relaciones laborales, caracterizándolas por: subcontratación, tercerización, transnacionalización de la industria, desprotección social y violación de la libertad sindical entre otros. * El trabajo humano es la clave de la cuestión social y su centralidad debe modelar los procesos políticos, sociales, culturales, económicos y éticos de la sociedad. El trabajo no puede ser tratado como simple mercancía. * La Seguridad Social es un derecho inalienable del SER HUMANO. Es responsabilidad del Estado y de la Sociedad. * Apostamos por la Integración latinoamericana entendida como la Comunidad Latinoamericana de Naciones; integración que trasciende lo comercial abarcando todos los niveles del actuar social. * El diálogo social amplio que involucre a todos los actores sociales, deber ser un instrumento para la toma de decisiones especialmente en materia socio laboral. * Los Ministerios del Trabajo deben modernizarse y fortalecerse para contribuir al análisis integral e integrado de los mercados laborales, y contribuir a disminuir las tasas de desocupación y mejorar la calidad del empleo. Por esas y otras razones la CLAT denuncia: * La existencia de 225 millones de pobres y de ellos 100 millones de indigentes.. * La situación de desnutrición de más de 55 millones de latinoamericanos. * El desempleo de más de 19 millones de latinoamericanos y caribeños, al que se suman el 54% que se encuentran en la llamada economía informal y los trabajadores en condiciones de precariedad laboral. * La exclusión de los jóvenes al trabajo decente. El desempleo juvenil tiende a duplicar el desempleo total; uno de cada tres jóvenes está desocupado. * La agresión a la Infancia con millones de niños desnutridos; enfermos; excluidos del sistema escolar; trabajando; victimas del turismo sexual, del narcotráfico y de las guerras. * La legitimación del trabajo infantil con normas y códigos laborales. El trabajo infantil debe ser erradicado. * La esclavitud infantil o como lo han llamado las peores formas del trabajo infantil. * La informalización del empleo; la informalidad de la economía se encuentra en todos los sectores de la actividad económica. * La existencia en la región de más de 218 millones de trabajadores sin Seguridad Social. * Que los cambios demográficos en la región como resultado del aumento de la esperanza de vida, menor fecundidad y la migración constituyen aspectos que deben ser considerados en el análisis y diseño de políticas socio laborales integrales e integradas. * La inexistencia de políticas y programas de atención a las personas mayores de 60 años, considerando que aumentarán entre el año 2000 y el 2050 alcanzando un cuarto de la población. * El ingreso de las Mujeres representa el equivalente al 68% de lo que perciben los hombres, por lo menos en el año 2002. * El promedio de estudios de las Mujeres no es garantía de igualdad de ingresos. * Las Mujeres dedican más tiempo a las actividades no remuneradas que los hombres; ello impacta en sus niveles de salud, nutrición, participación ciudadana y recreación entre otros. * La falta de participación del Movimiento de los Trabajadores en la toma de decisiones en los procesos de integración comercial, económica, política, social y cultural en marcha en la región. * La violación a los derechos humanos en todas sus expresiones. * La inexistencia de un sistema carcelario que coadyuve a la reinserción social de los presos. * La impunidad existente en todos los niveles, trastocando y deteriorando los principios y valores más elementales de convivencia. * El deterioro al Medio Ambiente y especialmente el irrespeto a los acuerdos suscritos en el Protocolo de Kyoto en 1997. * El exilio forzoso del que son victimas millones de latinoamericanos y caribeños en busca de mejores condiciones de vida y de trabajo. Se convierten en trabajadores migrantes en todas las tipologías existentes. Hoy son los principales inversionistas ya que por concepto de remesas envían a sus países de origen más de 40 mil millones de dólares. * La situación de ingobernabilidad existente en la región, asociada a la insatisfacción de las necesidades de la población y a la corrupción impúdica generalizada, amenaza el sistema de libertades democráticas conquistadas, donde lo único seguro es la incertidumbre en un marco de inestabilidad. * Estas y otras realidades interpelan al Movimiento de los Trabajadores y exigen su redimensionamiento en el accionar. El movimiento sindical debe refundarse, formativa y organizativamente, de lo contrario no estará en condiciones de responder efectivamente a las nuevas realidades del mundo del trabajo. A continuación se abordarán algunos temas tratados en el referido libro, que hemos considerado claves desde la perspectiva del Movimiento de Trabajadores. Consecuentes con nuestros principios y valores y partiendo de las constataciones realizadas, creemos conveniente hacer algunos comentarios. 1. LA DESIGUALDAD SOCIAL REFLEJA UN MERCADO LABORAL RESTRICTIVO Y EXCLUYENTE, QUE SE SIRVE DE LAS INEQUIDADES INCREMENTANDO LAS DIFERENCIAS Consideramos efectivamente que la transición demográfica y los cambios en la participación laboral en las actividades económicas, constituyen factores de suma importancia que deben incorporarse en el diseño de políticas orientadas a coadyuvar un eficiente desempeño del mercado laboral en el corto, mediano y largo plazo. El aumento de los adultos mayores, el incremento de la participación de la mujer, una fuerza de trabajo más calificada y la concentración urbana de las actividades económicas así como en determinadas ramas de la producción en un contexto signado por el desempleo, la pobreza y la exclusión social exige la participación activa de todos los actores sociales, productivos y del Estado para enfrentar esta realidad con tendencia a incrementarse. La ausencia de sistemas de seguridad social de amplia cobertura poblacional y atención integral; la existencia de prácticas discriminatorias hacia la mujer y la poca garantía de que a mayor nivel de escolaridad mejor empleo, son entre otros las “nuevas” realidades que hoy caracterizan las relaciones laborales en la región. El aumento del llamado Sector Informal de la economía y las cada vez más variadas prácticas de precariedad laboral existente amparadas por leyes desregulatorias, parecen ser la respuesta de un mercado laboral que desde hace algunos años manifestó su incapacidad de garantizar mejores condiciones de vida y de trabajo a los trabajadores, que es igual que OPORTUNIDADES PARA EMPRENDER, PARA SER Y PARA SOÑAR. La pobreza y la marginación social que hoy representan más de 225 millones de latinoamericanos y caribeños y los mecanismos de reproducción de la misma activados con el trabajo infantil, la desnutrición, contaminación y deforestación ambiental y la exclusión social en todas sus manifestaciones constituyen para la CLAT no sólo el escenario de una transición demográfica que impone nuevos desafíos, sino el eje central del problema, es decir, las razones que impactan y moldean un mercado laboral signado por la precariedad y la exclusión. De región receptiva de inmigrantes de todo el mundo, América Latina se convirtió a partir de los años 90 en el continente con la tasa más alta de emigración. Sin análisis pormenorizados de este complejo fenómeno, como Movimiento de los Trabajadores debemos hacer las siguientes observaciones: * La emigración es el resultado de la necesidad de los trabajadores de encontrar mejores condiciones de vida y de trabajo. * El exilio forzoso de jóvenes y jefes de hogar con miras a contribuir al sustento familiar en el país de origen, así como aquellos que emigran huyendo de los conflictos armados y políticos, producen impactos sociales como consecuencia de la desintegración familiar. * Las remesas se han convertido para algunos países de la región, en la principal fuente de ingresos alcanzando 40 mil millones de dólares. Países de tradición receptora de inmigrantes como Venezuela ya figuran en la lista de emigrantes e “inversionistas” en sus países de origen. * En la actualidad el aumento de la emigración de trabajadores con niveles de escolaridad superior, impacta en el mercado laboral con una reducción de la oferta de mano de obra calificada. Los recursos invertidos en la formación de profesionales, son utilizados o sub-utilizados en otros países. * La condición de trabajador migrante en todas sus manifestaciones, constituye -en la mayoría de los casos-, un calvario cuya recompensa fundamental es contribuir al sustento familiar en el país de origen. En cuanto a la vulnerabilidad de nuestra región frente a los cambios y crisis de los países del norte, resultado de la interdependencia global así como de relaciones comerciales asimétricas, encontramos en el proceso de Integración Latinoamericano un instrumento para el fortalecimiento de nuestras economías y de nuestra identidad. Celebrar acuerdos comerciales y de Integración latinoamericana, atendiendo y respetando las debilidades y fortalezas de cada uno de nuestros países, en el marco de una visión nacional y regional de identidad latinoamericana y desarrollo integral, propiciaría un clima favorable para las inversiones con activación del aparato productivo, generación de empleo y un gran bloque de riquezas, potencialidades y futuro. En esas condiciones, el gran bloque conformado por la Comunidad Latinoamericana de Naciones estará en condiciones de establecer acuerdos de cooperación e intercambio comercial con cualquiera de los grupos de países que en la actualidad se sirven de los frutos de la Integración. En materia financiera la vulnerabilidad es todavía mayor, de allí la importancia de diseñar mecanismos nacionales y regionales de supervisión y detección de fallas y /o distorsiones, a fin de evitarlas y arrastrar a toda la región a crisis ya vividas como la del tequila y la asiática. Reivindicamos el derecho de participación de los trabajadores organizados en el sector, pero a su vez, que sean tomados en cuenta, en términos de contribuir con propuestas y programas de financiamiento al desarrollo, potenciando fortalezas sobre todo de los sectores excluidos de oportunidades para emprender, para crecer e insertarse en el mercado de trabajo en condiciones decentes y con posibilidades de aumentar su capacidad en esa competencia voraz, en su mayoría dominada por grandes cadenas de producción y distribución. 2. LAS REFORMAS ESTRUCTURALES PROFUNDIZARON LAS INEQUIDADES Y FRACASARON Nos preguntamos: ¿Qué sentido pueden tener reformas en materia económica y laboral que no propendan a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las mayorías nacionales? ¿Acaso obedecen a intereses de determinados sectores? El Informe del BID considera que la reformas emprendidas en la década de los 90 como: reducción de las restricciones al comercio internacional, liberación de los sistemas financieros, simplificación de los sistemas tributarios, privatización de empresas públicas y de los sistemas de Seguridad Social y la flexibilización del mercado laboral no provocaron pérdidas masivas de empleo y sus efectos fueron limitados en magnitud y duración. El Movimiento de los Trabajadores denuncia que esas políticas inspiradas en el pensamiento neoliberal, impactaron negativamente en el empleo distorsionando el desempeño ya deficiente del mercado laboral. Los resultados: mayor exclusión y marginación en todas las áreas del actuar social. Esos Programas de Ajuste Estructural (PAE) dirigidos desde el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, dieron prioridad a las fallas del mercado en detrimento de la capacidad creadora y transformadora del hombre como es el Trabajo. Resultó más importante abordar la problemática desde una perspectiva economicista como el control de la inflación, de las cuentas corrientes, del gasto fiscal que tomar medidas integrales e integradas surgidas del diálogo y consenso social. Esos Programas FRACASARON porque no es un tema exclusivo de las brechas salariales y los cambios tecnológicos versus productividad y competitividad. Fracasaron porque tienen como premisa la creencia de que el mercado resuelve sus propias contradicciones por si mismo y por ello proponen un Estado menos “interventor”, presto a coadyuvar la desregulación de la economía y reducir el llamado gasto social. Los altos niveles de desempleo y de pobreza que en la actualidad existen en la región, agravados por los cambios tecnológicos y demográficos y las cada vez más justas exigencias de las mayorías a un trabajo digno, educación, salud y seguridad social para todos hacen prever que esos programas continuarán fracasando, porque ya no se puede diseñar políticas de crecimiento económico sin generación de empleo, sin inclusión social porque lo que está en juego hoy en toda la región es el sistema democrático y la gobernabilidad en un régimen participativo y de libertades plenas. La libertad como una mera abstracción no es lo que está en juego, ni es la libertad del mercado lo que debe obsesionarnos. Como trabajadores nos interesa la libertad efectiva que nos permita convertirnos en hacedores de nuestro destino en convivencia con la JUSTICIA SOCIAL en una región respetuosa de las diferencias de cada una de nuestras realidades nacionales, y solidaria en las adversidades comprometida con la certeza de un futuro de incluidos. Las Reformas estructurales y laborales (de apoyo a la “transformación productiva”), si tuvieron y tienen efectos negativos para los trabajadores. La flexibilización y la desregulación laboral han precarizado el empleo y ha declarado la obsolescencia del Derecho al Trabajo. Legitimación del empleo temporal a través de normas que lo regulan (en el sector público como privado); pérdida de la estabilidad en el empleo; cambios en la jornada laboral; en no pocos casos, sustitución del derecho laboral por el derecho civil y mercantil; y caída del salario son entre otros los efectos de las PAE y las reformas laborales que los acompañaron y acompañan en la actualidad. Se aprecia entonces, que las llamadas Leyes laborales restrictivas, no son responsables de la caída de los empleos como señala el documento objeto de este análisis. Es inaceptable sacrificar los beneficios de los trabajadores a cambio de un “crecimiento” que los conduce a trabajar en condiciones de precariedad en detrimento además, de sus condiciones de vida. El Trabajo no es una mercancía y el crecimiento económico sin empleo y justicia social, es lo que hoy interpela a las llamadas Democracias. ¿Crecimiento de qué?; ¿de quiénes?. Está demostrado que las cifras del llamado crecimiento no se traducen en menos población desnutrida, menos desempleados, reducción de la economía informal, seguridad social integral y para todos y aumento de los niveles de escolaridad de la población. El hambre y la desesperanza tiene al pueblo en la calle exigiendo oportunidades para una vida digna. No puede llamarse exitoso el resultado de políticas económicas que excluyen a las mayorías nacionales condenándolas a un presente cruel/inhumano y a un futuro incierto. Hay que revisar la noción de crecimiento que utilizan los técnicos, los organismos multilaterales y los gobiernos de turno. En este contexto, podemos decir que efectivamente, las reformas estructurales produjeron sorpresas y enseñanzas... En contraposición con la visión del BID, la llamada economía Informal si bien no constituye el centro del análisis de la situación del empleo desde la perspectiva del Movimiento de los Trabajadores, resulta la expresión del agotamiento de un modelo económico excluyente y a la vez, la respuesta de los trabajadores ante la falta de ingresos y la necesidad de contribuir al sustento familiar. Para la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), el mal llamado Sector Informal de la economía a sido objeto de estudio desde hace algunos años, partiendo del análisis de las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores incorporados en él. Igualmente, ha promovido la organización de los trabajadores, a fin de incorporar en las luchas reivindicativas a quienes representan más del 50% de la población económicamente activa en la región. Evidentemente la economía informal es muy heterogénea, con lo cual seria irresponsable atribuirle características que no reflejen su complejidad y multiplicidad de expresiones existentes. No obstante, un elemento común a esas actividades, es que constituye un refugio de la mayoría de los trabajadores ante la contingencia del desempleo. Si bien los bajos salarios y la falta de protección social no es exclusiva de los trabajadores en la economía informal, en el marco de la alta precariedad laboral existente, las diversas expresiones de informalidad están marcadas por: ingresos inferiores al mínimo establecido, alta participación de la mujer y de los menores trabajadores, falta de protección social, bajos niveles de escolaridad, presencia en todas las ramas de la economía, altas jornadas laborales y escasas prácticas organizativas que coadyuven a mejorar sus condiciones de vida y de trabajo. Como se aprecia, desde nuestra perspectiva es una realidad que trasciende la baja productividad y el incumplimiento de asignaciones percibido por el BID, ya que impacta al núcleo familiar y contribuye a profundizar los niveles de exclusión social existentes. 3. EN AMÉRICA LATINA LA DESIGUALDAD SOCIAL ES EL REFLEJO DE LA INEQUIDAD EN LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Si bien es conocido los progresos en cuanto a la superación de los niveles primarios de escolaridad en la región, no menos cierto es que todavía los avances en materia educativa, distan mucho de contribuir eficientemente a la asignación de los recursos y al emparejamiento entre trabajadores y empleos. América Latina es la región que representa la peor distribución del ingreso, en otras palabras, donde existen mayores desigualdades en el mundo. El índice de Gini así lo confirma, reconocido además por diversos organismos internacionales. El coeficiente de Gini como se sabe, se utiliza para medir el índice de la desigualdad de ingresos en el marco de una escala del 0 al 1; mientras más se acerca al 1 mayores niveles de desigualdad existen. En nuestra región, información disponible nos revela que el referido índice supera el 0,6% por encima de África. Brasil es el país donde se presenta el mayor nivel de desigualdad de ingresos, pero algunos datos reflejan que Bolivia en la actualidad está alcanzando altos niveles de desigualdad es decir de inequidad distributiva. Esta observación es necesaria hacerla ya que se pretende asociar la desigualdad salarial a las características de los trabajadores es decir, sus niveles de escolaridad, género y experiencia laboral. Si se reconoce la importancia de estos elementos y su impacto en una eficiente inserción en el mercado laboral, no es menos cierto que los programas de ajuste inspirados en políticas económicas de corte neoliberal, han profundizado esas diferencias. Los recortes en el gasto social, las privatizaciones, los cambios en el mundo del trabajo producto de las nuevas tecnologías y el espaldarazo de las reformas laborales han profundizado las brechas estimulando la deserción escolar, el desempleo, la precariedad laboral y la pobreza. Las diferencias en la “dotación de calificaciones de los trabajadores” son el resultado de la exclusión social, de la carencia de políticas públicas de capacitación y reconversión laboral pero sobre todo, el efecto de la aplicación de programas económicos donde priva la noción de crecimiento al margen del beneficio de las mayorías. El entorno institucional juega un papel muy importante en el desempeño laboral. Lamentablemente nuestros Ministerios de Trabajo e Institutos de Capacitación Profesional siempre han estado en situación de desventaja frente a otros organismos del Estado. Los presupuestos de estos Ministerios o Institutos, en su mayoría son inferiores a los de otras instancias gubernamentales; su participación efectiva en la toma de decisiones para el diseño de políticas públicas, con excepciones, es escasa o nula. La falta de programas eficientes de inspección y sobre todo de monitoreo permanente del desempeño laboral, que permita corregir las distorsiones y diseñar planes de corto y mediano plazo de manera coordinada con los actores sociales y entes de planificación al más alto nivel, responde a la poca importancia asignada a los rectores de la política laboral. La ausencia del diálogo social entre trabajadores, empleadores y gobierno constituye otro de los factores que refleja la falta de coordinación de las políticas públicas, concretamente de empleo. Los servicios de Intermediación Laboral que prestan los Ministerios de Trabajo o Institutos de Formación Profesional, impactan muy poco en un eficiente emparejamiento entre trabajadores y empleadores. Algunos países están modernizando sus Servicios Públicos de Empleo con apoyo de organismos multilaterales, pero todavía falta mucho por hacer para lograr la coordinación necesaria que involucre a todos los sectores en beneficio de una eficiente inserción laboral de los que buscan trabajo por primera vez, desocupados, cesantes y entre ellos jóvenes, mujeres y trabajadores con necesidades especiales. El seguro al desempleo o lo que en algunos países llaman el seguro de paro forzoso, no se ha extendido como beneficio en todos los países de la región. Como Movimiento de los Trabajadores, apostamos a una Seguridad Social integral e integrada; en tal sentido apoyamos los seguros al desempleo como respuesta coordinada en el marco de programas de capacitación y de intermediación laboral. Resultan oportunos y necesarios frente a las altas tasas de desocupación. No podemos aceptar la creencia de que el deficiente desempeño de los mercados laborales es responsabilidad de la existencia de trabajadores “asegurados contra el riesgo de perder sus empleos”; de igual forma rechazamos el planteamiento de que los “programas obligatorios de seguridad social” encarece la mano de obra y reduce el empleo. La Seguridad Social es un derecho de los trabajadores y un deber del Estado y la sociedad. Lo que está planteado en la actualidad, es cómo mejorarla ampliando sus beneficios y extendiéndola a todos los sectores de la población. Los trabajadores de la economía informal así como aquellos en situación de temporales, deben ser incorporados a los beneficios de un sistema integrado e integral de Seguridad Social que coadyuve a mejorar sus condiciones de vida y de trabajo. El bienestar de las mayorías es responsabilidad de todos y beneficia a todos. Hay experiencias exitosas en la región de la incorporación de los trabajadores de la economía informal en la Seguridad Social; hay que estudiarlas y evaluarlas en el marco de las especificidades de cada país para su aplicación. La baja cobertura de la Seguridad Social y a su vez, que sean los trabajadores con ingresos que superan tres salarios mínimos los mayores beneficiarios, constituye un estímulo más para elaborar propuestas que amplíen la cobertura tanto en los beneficios como a los beneficiados. El salario mínimo por otra parte, constituye para los trabajadores un instrumento para el diálogo y la revisión de las políticas laborales en atención a la satisfacción de las necesidades de la población. Como señala el documento objeto de análisis, en nuestra región más del 50% de los trabajadores perciben salario mínimo (en algunos países supera el 70%); de allí la importancia del tema para el Movimiento de los Trabajadores. Los altos costos del nivel de vida hace insuficiente el salario mínimo para cubrir las necesidades básicas de una familia. Si a ello le agregamos la baja cobertura de protección social existente entre los trabajadores que perciben salario mínimo (25%), hacen del tema, una prioridad y una justa reivindicación asociada a elevar las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias. Apostamos a la discusión abierta y participativa del salario mínimo más en atención a la satisfacción de las necesidades de los trabajadores, que partiendo del criterio de que a mayores “costos” laborales mayor desempleo. El salario mínimo debe ajustarse a los cambios que por razones internas como externas, impacten en nuestras economías y disparen procesos inflacionarios que afecten el consumo y la adquisición de bienes y servicios básicos de la población. El salario de los jóvenes y por sectores rural o urbano, igualmente forman parte del debate permanente dentro del Movimiento de los Trabajadores. Se deben establecer mecanismos de concertación e institucionales que respeten los acuerdos y las disposiciones legales establecidas. 4. EL MOVIMIENTO DE LOS TRABAJADORES ACEPTA EL DESAFIO DE LAS NUEVAS REALIDADES Y APUESTA A SEGUIR REIVINDICANDO LAS CONDICIONES DE VIDA Y DE TRABAJO DE LAS MAYORIAS En líneas anteriores señalamos que estas realidades que impactan al conjunto de la clase trabajadora, interpelan al Movimiento de los Trabajadores exigiendo su redimensionamiento formativo y organizativo, que apuntalen su accionar en situaciones cada vez más complejas y exigentes. Desde hace más de 15 años el Movimiento de los Trabajadores representado en la CLAT, viene organizando a los trabajadores pobladores marginados, bajo el criterio de que las condiciones de trabajo están directamente relacionadas con las condiciones de vida. Pero mucho antes ya denunciaba la situación de los trabajadores en la economía informal, los trabajadores migrantes, de los pueblos indígenas, de las mujeres trabajadoras, de los campesinos, de los jubilados y pensionados, de la juventud y el trabajo infantil entre otros. Si bien es cierto la reducción de las tasas de sindicalización en el mundo y especialmente en América Latina, no es menos cierto que frente a la arremetida neoliberal el Movimiento de los Trabajadores se ha esforzado por estudiar la realidad y los cambios en el mundo del trabajo para mantener las conquistas obtenidas y a su vez, diseñar nuevas estrategias que garanticen el respeto a los derechos de los trabajadores consagrados en la OIT y en nuestra Carta Latinoamericana de los Trabajadores y los Pueblos. Ciertamente, las relaciones laborales en la actualidad se presentan en un contexto de disminución de las tasas de sindicalización, producto de las reformas laborales y los programas de ajuste aplicados en la región. El aumento del desempleo, de la economía informal, las privatizaciones, la flexibilización laboral , el trabajo temporal y la tercerización, entre otros, se han convertido en factores determinantes en la disminución de la afiliación sindical. Esa realidad y la campaña de descrédito que en contra del Movimiento sindical se ha desatado y porqué no decirlo, razones vinculadas a la poca efectividad de las acciones sindicales a favor de las reivindicaciones de los trabajadores, también han impactado en un crecimiento sostenido en calidad y cantidad del movimiento sindical. No obstante, el Movimiento de los Trabajadores encarnado en la CLAT consciente de la situación que atraviesa el movimiento sindical así como de los cambios en la estructura y composición del mercado de trabajo, no sólo viene incorporando en sus luchas reivindicativas a los trabajadores a partir de sus condiciones de vida, sino creando organizaciones de que le den cuerpo real y represente en la estructura organizativa del Movimiento, a los amplios sectores de la población tradicionalmente fuera de la lucha sindical. Ello nos ha permitido, trascender la mera lucha reivindicativa sindical e internalizar dentro del Movimiento, la importancia de incorporar en nuestras estrategias acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida ya que la CLAT es coherente en sus prácticas, con su visión del hombre como ser social, dueño de su entorno y con derechos y deberes de ejercer su ciudadanía. Por eso nos ocupamos directamente de tener claras propuestas de: POLÍTICAS DE EMPLEO-SEGURIDAD SOCIAL SOLIDARIA E INTEGRAL- MODELO DE DESARROLLO PRODUCTIVO Y EQUITATIVO- NO PAGO A LA DEUDA EXTERNA (ya que ha sido pagada ampliamente)- IMPULSAR UN VERDADERO PROCESO DE INTEGRACIÓN DE LA REGIÓN y otras que tienen dimensión política, económica, social y cultural. Para la CLAT las condiciones de trabajo percibidas como las reivindicaciones naturales y exclusivas del Movimiento sindical, trascienden las relaciones laborales ya que involucran al núcleo familiar y determinan sus condiciones de vida y su forma de insertarse en el mercado laboral. La relación que establecemos entre desempleo, trabajo informal, precariedad laboral y pobreza y su círculo perverso, es vinculante en nuestro accionar organizativo y reivindicativo. Conocemos de los beneficios de la educación en tanto aumenta las posibilidades de una inserción eficiente en el mercado laboral es decir, oportunidad de tener salario digno y protección social; no obstante, ponderar las bondades de la escolaridad y la sindicalización en términos de qué aporta mayores beneficios salariales, nos parece propio de una visión reduccionista de la labor del Movimiento de los Trabajadores. La acción sindical en la actualidad, como ya se ha dicho, va más allá de una negociación colectiva y seguirá desarrollando estrategias formativas y organizativas para incorporar en su seno al gran sector de trabajadores que hoy se encuentran en la economía informal y en las formas más precarias de trabajo. La concientización de los efectos perversos de la globalización y de los acuerdos de libre comercio como el ALCA, forma parte de ese accionar que como Movimiento de los Trabajadores nos corresponde realizar para alertar sobre sus impactos agudizando el desempleo, la precariedad laboral y la desregulación laboral entre otros. No podemos aceptar que se atribuya al Movimiento sindical “...el factor que perjudica la adopción de políticas de flexibilización económica”, máxime cuando somos víctimas de esas políticas de empobrecimiento de nuestros pueblos. No se le puede atribuir al movimiento sindical la disminución de las inversiones, la reducción de la capacidad de la economía para introducir ajustes y reformas entendiendo ello como “costos” laborales que afectan el empleo. En cambio si se puede responsabilizar a los PAE y sus aditivos, las altas tasas de desempleo y precariedad laboral generalizada en toda la región. Si la realidad de la actual estructura y composición del mercado de trabajo, hace que las grandes empresas y del sector público sean las que presentan mayores niveles de afiliación sindical, ello no significa que en la estructura organizativa del Movimiento de los Trabajadores no se encuentren representados los trabajadores de todos los sectores económicos y fuera de él. Mucho menos se puede afirmar que el movimiento sindical es defensor de las elites que supuestamente representa, contribuyendo a la desigualdad salarial. Finalmente, como Central Latinoamericana de Trabajadores APOYAMOS UNA NUEVA AGENDA LABORAL inspirada en la defensa de los derechos de los trabajadores a un TRABAJO DIGNO y a una SEGURIDAD SOCIAL INTEGRAL, SOLIDARIA Y PARA TODOS. Apreciamos todos los esfuerzos que en esa dirección se realicen. Trabajadores, Empleadores y Gobiernos debemos asumir el reto de construir una nueva agenda laboral que integre a todos los sectores y satisfaga las necesidades de las mayorías. La convocatoria es para todos, el compromiso es de todos.