Centro Nacional de Promoción Social A. C. - cenpros.org.mx: Número 36 Número 36 ================================================================================ on 13/01/2004 11:48:04 Untitled Document EL PROYECTO "ALCA" (ASOCIACIÓN DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMÉRICAS) Luis Enrique Marius *PRESENTACIÓN *1. Introducción *2. Los origenes *3. El proceso *4. Las referencias ideológico-políticas *5. Las referencias histórico-políticas *6. LOS BASAMENTOS OPERATIVOS DEL PROYECTO *7. LAS PREVISIBLES CONSECUENCIAS *8. EN EL TEMA DE LAS INVERSIONES *9. SOBRE EL TEMA DE LOS SERVICIOS *10. FEUDALISMO BAJO CONTROL *11. ¿Qué hacer? PRESENTACIÓN Mencionar el ALCA se ha transformado en un elemento tan común obligante a la hora de referirnos, cualquiera sea el ámbito donde se nos provoque a visualizar la realidad y el futuro de nuestras naciones y de Latinoamérica en su conjunto. Sin embargo, apreciamos una serie de riesgos que deben subsanarse rápidamente, producto de informaciones parciales, muchas veces estereotipadas y otras utilizadas más en función de intereses particulares que a partir del fenómeno en sí mismo. No es nuevo para nosotros que desde los Estados Unidos se elaboren proyectos que desde los naturales intereses de expansión y dominación del "patio trasero", intenten más que ayudarnos a superar nuestros problemas, a satisfacer sus intereses, ó solucionar sus problemas, trasladándonos la responsabilidad de aportar nuestros recursos y esfuerzos para ese fin, independientemente de las consecuencias que se generen sobre nuestras realidades, naturales y especialmente humanas. Provocados sanamente por esta situación nos abocamos a la tarea de revisar las informaciones disponibles, especialmente de los temas que están siendo motivo de negociación, a los efectos de compartir con los dirigentes de las organizaciones de trabajadores y con todos aquellos que se interesen en el tema, un análisis, nuestro análisis, a partir de las experiencias, angustias y esperanzas del Movimiento de Trabajadores. Intentamos en esta Primera Parte, asumir los Orígenes del proyecto, el Proceso desarrollado hasta el momento, y apuntar a Previsibles Consecuencias, desde la perspectiva de quienes debemos "pagar la factura", es decir, quienes de una forma u otra seremos los más impactados en este proceso. Aspiramos que esta documentación sea de utilidad para el análisis y orientación de nuestros dirigentes y organizaciones. Luis Enrique Marius. Julio de 2003. INTRODUCCIÓN (1.1).- Desde inicios de la década de los 90, la mayoría de los Gobiernos de Latinoamérica, impulsados por los Estados Unidos, han iniciado procesos de negociación encaminados a constituir el acuerdo de libre comercio que podría transformarse en el más importante del planeta, el ALCA (o Área de Libre Comercio de las Américas). En los hechos, este proceso se ha desarrollado de manera secreta. Aunque a lo largo de los años se han publicado extensos y grandilocuentes documentos sobre las intenciones y objetivos de la negociación, así como algunos textos vinculados a las negociaciones, las posiciones de cada país o las fuerzas que operan detrás de cada posición o de cada tema, no se han informado. Tal falta de transparencia ha impedido debates democráticos en cada país y especialmente les ha evitado a los gobiernos tener que dar cuenta frente a sus ciudadanos acerca de los efectos de las decisiones que están impulsando. Esta falta de consulta y participación popular adquiere especial gravedad, cuando se constata que los acuerdos que podrían suscribirse comprometerían el futuro de varias generaciones de latinoamericanos. (1.2).- En los hechos, las negociaciones han avanzado a espaldas de todos los pueblos americanos. El ALCA, de acuerdo a lo pautado, sería un acuerdo entre Estados que -de ser aprobado- puede generar condiciones de explotación y marginación social y de depredación ambiental desconocidas hasta ahora, y muy superiores a las que actualmente sufre la región latinoamericana, y además de forma irreversible. Por lo mismo, son muchas las organizaciones civiles y sociales de toda América que han dedicado esfuerzos importantes a informar a sectores sociales lo más amplios posibles y a promover formas de reacción que finalmente impidan la imposición de tal acuerdo. Muchas de estas organizaciones han formado varias redes latinoamericanas o que abarcan al continente en su totalidad, y que coordinan esfuerzos internacionalmente, por lo que hoy existe una campaña continental contra el ALCA. (1.3).- La tarea de organización, información, educación y coordinación de la acción de resistencia al ALCA tiene, sin embargo, aún mucho que recorrer y fortalecerse. Es una tarea que requiere sumar fuerzas y esfuerzos. El presente documento espera hacer una contribución a ese proceso. En él se busca explicar cuáles son los efectos previsibles de un acuerdo como el ALCA sobre campesinos y pueblos indígenas, y sobre los territorios rurales en general. Esperamos que sea un documento que permita a organizaciones civiles y populares, especialmente aquéllas ligadas a campesinos y pueblos indígenas, informarse e informar al respecto, para que sectores lo más amplios posible puedan tomar posiciones informadas al respecto y actuar de acuerdo a ello. (1.4).- En los aspectos generales el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) es un acuerdo de libre comercio que está siendo negociado entre todos los gobiernos del hemisferio americano excepto Cuba. En ningún momento se ha planteado como un proyecto o proceso de integración, y su naturaleza es esencialmente económica y comercial. Su objetivo es imponer reglas comunes en todo el continente que abran todas las actividades nacionales al control de los grandes capitales. El proceso se hará mediante la restricción de diversos derechos y patrimonios de todos los ciudadanos, pero especialmente de los sectores más débiles: asalariados, campesinos, pueblos indígenas. En contraste, los capitales e inversionistas transnacionales recibirán diversas formas de protección y garantías hasta el momento desconocidas. (1.5).- Si el ALCA entra en funcionamiento representará el mercado comercial más grande del mundo, con un PIB de aproximadamente US$ 8,5 billones de dólares y una población de poco más de 800 millones de personas. Pero también, por la peculiar relación que se establece entre los derechos de propiedad, los derechos de comercio (contra los Estados Nacionales) y por la revolución tecnológica que lo alimenta, el ALCA sería el mercado libre cualitativamente mas profundo del mundo. (1.6).- Aunque el acuerdo se denomine "de libre comercio", lo que se busca con el ALCA es el control por parte del gran capital -y especialmente del gran capital estadounidense- de todas las actividades y recursos de los países de Latinoamérica. Si se aprueba, sus disposiciones no afectarán solamente el comercio, sino la producción, los servicios, la propiedad de la tierra, el agua y los recursos naturales. Las diversas actividades económicas, y especialmente las economías campesinas, se verán sometidas a fuertes presiones y tensiones; las garantías ciudadanas y derechos humanos, los derechos de las comunidades locales, los derechos de los pueblos indígenas, los derechos laborales, el derecho al conocimiento y la cultura y formas básicas de soberanía se verán aún más restringidas que en la actualidad. Seremos testigos sufrientes de cómo se privatizan los espacios y actividades públicos que aún permanecen, y posiblemente nos veremos enfrentados a formas de represión e ilegalización inexistentes hasta ahora. En otras palabras, si el ALCA se aprueba, tendrá una profunda influencia en la vida económica, social y política de los pueblos de América. 2. LOS ORÍGENES (2.1).- El ALCA fue inicialmente propuesto por el Presidente Bush padre, en 1994,en la primera Cumbre de las Américas, decidiendo que participen en las negociaciones 34 países, todos los del hemisferio excepto Cuba. Desde un inicio, si bien fue presentado como un acuerdo económico, globalización mediante, afectará irremediablemente todas las áreas de convivencia política, social y cultural. Los países participantes adquieren además un conjunto de compromisos políticos, tanto en términos de sus políticas internas (las que, entre otras, deben fomentar la privatización y descentralización dentro del esquema neoliberal, y a partir de las "recomendaciones" del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial), como de su accionar a nivel internacional (donde el mayor compromiso se da en torno a la expansión de los acuerdos de libre comercio). (2.2).- Inicialmente desde la "Administración Bush (padre)", se pensó en un proceso gradual, decidiendo desde los promotores, quienes debían irse integrando y bajo que condiciones. Paulatinamente, se aceptó (reducción creciente de las diferentes situación económicas producto del proceso de globalización, generalización de Gobiernos más dóciles a las directivas "norteñas"), que las negociaciones se realizaran en forma conjunta. Y así se desarrollan las "cumbres". (2.3).- Por otro lado, cada una de las cumbres ha sido utilizada por Estados Unidos para lograr apoyo a sus intereses internacionales (incluyendo la invasión a Irak, la guerra al terrorismo, etc.), ó a la militarización de la región latinoamericana (por ejemplo, la imposición del Plan Colombia). Entre 1994 y 1998, las negociaciones se centraron en definir la estructura y organización de la negociación de contenidos. La discusión de los contenidos se inició en 1998 y debe terminar el 31 de Diciembre de 2004. Los parlamentos deben aprobar o rechazar el acuerdo en su totalidad durante el 2005, de forma que el acuerdo entre en vigencia el 31 de diciembre de ese año. (2.4).- No existió una propuesta presentada en forma integral, sino simple y esquemáticamente, una serie de objetivos, tan generales como ambiguos. En el proceso de las negociaciones fueron y van surgiendo diferentes temas y problemas, frente a algunos de ellos existe la negativa (por parte de Estados Unidos) de asumirlos, otros son más impuestos que sugeridos. (2.5).- Hasta el momento, las negociaciones se han llevado a cabo de manera secreta. Aunque los textos en negociación fueron publicados por primera vez durante el 2001 (pueden verse en http://bolivar.c.tclk.net/maaa6b0aaX7EYb36Gwpb/ o en http://www.ftaa-alca.org/alca_s.asp) y se acaba de publicar una segunda versión, las posiciones de cada país son mantenidas en secreto. Las declaraciones oficiales al respecto son normalmente aseveraciones generales de lo que busca cada país, sin entrar en los detalles de las posiciones. La desinformación alcanza incluso a los parlamentos latinoamericanos. Por otro lado, los únicos gobiernos que han mostrado alguna oposición explícita al acuerdo han sido Brasil, Argentina y Venezuela. Brasil y Argentina ven con preocupación que el ALCA quite toda relevancia al MERCOSUR, mientras el presidente de Venezuela ha indicado que no firmará sin su aceptación mediante plebiscito. Sin embargo, las negociaciones siguen adelante. 3. EL PROCESO (3.1).- Las negociaciones se han llevado a cabo a través de tres Cumbres Presidenciales o Cumbres de las Américas (Miami, 1994, Santiago, 1998 y Québec, 2001), siete reuniones ministeriales (una cada año y medio desde 1995), y una larga serie de reuniones de los grupos y Comités de Negociación. Las Cumbres Presidenciales están destinadas a la toma las decisiones finales; en las reuniones ministeriales se revisan los acuerdos logrados por los grupos de negociación y se entregan instrucciones para las siguientes rondas; los grupos de negociación son los que llegan a acuerdos sobre los textos a ser presentados a los Ministros y Presidentes para su aprobación final. (3.2).- Se han identificado nueve áreas de negociación: (I) acceso a mercados, (II) agricultura, (III) servicios, (IV) compras gubernamentales, (V) subsidios y antidumping, (VI) competencia, (VII) propiedad intelectual, (VIII) solución de controversias y (IX) inversiones. Cada uno de estos grupos está a cargo de la redacción de lo que será un capítulo del acuerdo. Existen además cuatro comités que proponen textos o sugieren puntos de discusión a los grupos de negociación: (I) el Grupo de Trabajo sobre Economías más Pequeñas, (II) el Comité Conjunto de Expertos del Gobierno y del Sector Privado sobre Comercio Electrónico, (III) el Comité de Representantes Gubernamentales sobre la Participación de la Sociedad Civil y (IV) el Comité Técnico de Asuntos Institucionales. Adicionalmente, hay un "Comité Tripartito", conformado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Estados Americanos (OEA) y La Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL). Este comité actúa como secretaría técnica del proceso. Son quienes han propuesto muchos de los textos en negociación, y quienes vigilan que los textos finalmente aprobados sean coherentes con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y no entren en conflicto con las condiciones exigidas por el FMI o el Banco Mundial. (3.3).- Oficialmente, las negociaciones son estrictamente gubernamentales, sin embargo, la participación del empresariado ha sido activa desde muy temprano en las negociaciones. A partir de 1996, cada reunión ministerial ha sido antecedida por una reunión del Foro Empresarial de las Américas, que se ha convertido en la única organización que sin ser parte de los gobiernos entrega propuestas formales a ser negociadas. Adicionalmente, el empresariado participa a través del Comité Conjunto de Expertos Gubernamentales y del Sector Privado sobre Comercio Electrónico. La participación empresarial en las negociaciones se ha hecho tan "oficial" que los documentos producidos por el Foro Empresarial de las Américas se publican en www.sice.org, uno de los sitios con información oficial sobre el ALCA. (3.4).- La participación de otros sectores sociales ha sido muy restrictiva. El Comité de Representantes Gubernamentales sobre la Participación de la Sociedad Civil sólo recibe opiniones por correo electrónico y a través de un formato bastante rígido. No existe mecanismo alguno que garantice que tales opiniones serán escuchadas. 4. LAS REFERENCIAS IDEOLÓGICO-POLITICAS (4.1).- A fin de poder evaluar plenamente los posibles efectos del ALCA, es útil tomar en consideración al menos tres factores. (I).- El primero es que el ALCA es sólo una expresión más de la ofensiva privatizadora que hoy se lanza a través de todos los mecanismos y organismos internacionales, incluida la Organización Mundial del Comercio (OMC). Por lo mismo, el acuerdo no sólo fija nuevas formas de comercio y propiedad privada, sino que impone un nuevo marco ideológico, jurídico y político para definir las relaciones entre el capital transnacional, los Estados y los pueblos latinoamericanos. En este marco, el ALCA es una figura "proto" jurídica en la que se expresa la maduración de una nueva forma de dominio de la riqueza del continente americano por cuenta del capital mundial, personificado por el capital estadounidense, y que lleva al extremo las condiciones que se han buscado imponer a través de otros mecanismos internacionales, tales como el acuerdo del GATT, el accionar de la OMC, o las presiones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El ALCA impondrá leyes, conceptos y definiciones que luego afectarán todos los aspectos de la actividad y la convivencia nacionales, todo con el fin de asegurar que el gran capital transnacional no tenga límites y sus ganancias estén garantizadas. El objetivo final es que cada aspecto de la vida de los habitantes de un país quede bajo el dominio del mercado, y que se cuente con las regulaciones que garanticen que toda la población se someterá a tales condiciones. (II).-En segundo lugar, el ALCA será un texto que se interpretará cada vez que se aplique. Aunque algunas de sus cláusulas son extremadamente detalladas, el grueso de ellas no se pueden aplicar directamente o en forma literal, sino que fijan marcos de interpretación para tomar decisiones jurídicas, legislativas, económicas y políticas. No es posible olvidar que tales interpretaciones serán llevadas a cabo por individuos y organismos que asumen la privatización como dogma supremo y que no ven problemas en la limitación creciente de los derechos de los pueblos. Tampoco es posible olvidar que todo esto se llevará a cabo en un contexto en que Estados y las corporaciones transnacionales han sido situados prácticamente como iguales en cuanto a poderes y atribuciones. Esperar, por lo tanto, que los excesos del ALCA vayan siendo corregidos a través de su aplicación sería tan ingenuo como complaciente. Si el texto en discusión contiene elementos extremadamente peligrosos, sus interpretaciones futuras pueden ser aún peores. (III).-El tercer factor es que el ALCA crea, transforma o trastoca -especialmente de manera implícita- un conjunto de conceptos económicos, jurídicos y políticos. Por ejemplo, un conjunto de funciones gubernamentales -incluidas "las actividades que formen parte de un sistema de seguridad nacional o para el establecimiento o mantenimiento del orden públicos"- son transformadas en servicios y posteriormente en servicios "delegables", lo que en realidad implica la privatización de poderes estatales que responden a la esencia misma del rol de un Estado, no ya moderno, sino similar a las dimensiones y cometidos de los Estados en los países denominados "desarrollados". Ejemplos como estos hay muchos y se incluirán a través del texto. (4.2).- En conjunto, es posible decir que prever los impactos del ALCA en forma plena es extremadamente difícil. Lo que estamos viendo es el intento de poner en marcha una maquinaria poderosa que asegure el dominio del capital transnacional sobre el continente. A pesar de todo lo que ha avanzado la privatización y la concentración en nuestro continente, el ALCA llega donde no se había llegado antes. Ello implica un cambio de proporciones insospechadas. Entenderlo y actuar en consecuencia es urgente e indispensable. 5. LAS REFERENCIAS HISTÓRICO-POLITICAS (5.1).- No es casualidad que el ALCA fuese inicialmente impulsado por el gobierno de Estados Unidos. Su objetivo central es permitir la expansión ilimitada y garantizada del capital transnacional en el continente, pero especialmente de los capitales estadounidenses, que controlan cerca del 80% del producto regional. Estados Unidos ha utilizado de manera permanente la disparidad de fuerzas regionales para imponer sus posiciones. Ya desde la primera ronda de negociaciones logró imponer que todos los países negociando el ALCA actúen como bloque frente a la OMC. Luego ha establecido una política de divisiones a través de negociaciones bilaterales con diversos países de la región para echar por los suelos cualquier posibilidad de un bloque Latinoamericano y del Caribe, condicionar los actuales procesos de integración subregional (MERCOSUR, CAN, SICA, AEC, etc.) y presionar con ello a cualquier país que muestre algún grado de independencia. La firma del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos es parte central de esta estrategia. Con ello, Chile se subordina a la agenda política y económica de Estados Unidos y será un efectivo elemento divisor. En Centro América, el gobierno de Costa Rica probablemente jugará un papel similar. Adicionalmente, Estados Unidos continúa utilizando otros organismos de negociación como la OMPI y la OMC para ir tras sus objetivos, ya que lo que allí se acuerde deberá incorporarse automáticamente al ALCA. (5.2).- Como estrategia económica, el ALCA es en parte el reflotamiento del Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), acuerdo inicialmente impulsado por la OCDE y que fue posteriormente abandonado producto del fuerte rechazo social provocado principalmente en Europa. Es también la continuación y ampliación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El capítulo de inversiones del ALCA, por ejemplo, es casi una copia del mismo capítulo del TLCAN, pero amplía y hace aún más peligrosa la definición de qué constituye una inversión. Los capítulos de servicios y propiedad intelectual también logran ampliar las garantías otorgadas al capital transnacional en el TLCAN. Lo que está ocurriendo en México, en términos de la destrucción de la agricultura campesina, la exacerbación de la pobreza y la agudización de las migraciones desde el campo debiera servir como clara muestra de lo que puede traer el ALCA al resto del continente. (5.3).- Por otro lado, aunque el ALCA es en la actualidad la negociación multilateral más importante del continente americano, ya sea relacionada con el comercio o con cualquier otro aspecto de las relaciones internacionales, e influya de manera importante sobre las demás negociaciones mutilaterales o bilaterales en el continente, no es el único tratado de libre comercio que está siendo negociado. Hay más de una docena de otras negociaciones de acuerdos bilaterales y multilaterales en que están involucrados los países americanos, y un número aún más alto de acuerdos ya firmados. De especial importancia son los acuerdos con la Unión Europea, y los intentos ya mencionados de varios países latinoamericanos por llegar a acuerdos especiales con Estados Unidos, estos últimos con contenidos aún peores que el ALCA. (5.4).- El problema que se enfrenta, por lo tanto, no es sólo el ALCA, sino el avance de la privatización y del poderío del capital transnacional. Cualquier actitud seria frente al ALCA exige no perder de vista las demás negociaciones. El ALCA, sin embargo, es uno de los tratados en negociación más agresivos y ambiciosos. (5.5).- Por otra parte, están subyacentes otros aspectos de carácter político que, si bien tienen dolorosas experiencias históricas en la región latinoamericana, hoy asumen nuevas dimensiones y determinante importancia para los intereses políticos estadounidenses, entre los cuales y citando a los más determinantes: (I).- El tema del "armamentismo" y la presencia militar en Latinoamérica. No podemos olvidar que la industria de la guerra constituye uno de los sectores económicos más dinámicos y de mayor incidencia en las administraciones estadounidenses. Confluencia de intereses políticos, militares y económicos, este sector está sujeto a las "leyes del mercado", es decir, para expandirse debe existir consumo, y en este caso, deben existir confrontaciones bélicas (por supuesto, fuera de las fronteras de los Estados Unidos). Es triste constatar como Gobiernos Latinoamericanos que hacen gala de afamados discursos sobre la paz, y hasta han suscrito tratados especiales para garantizar la paz dentro de la región y dirimir los conflictos por la vía política y negociada, mantengan dentro de sus presupuestos porcentajes inadmisibles para la compra de armamentos, naturalmente obsoletos o descontinuados con relación a los avances tecnológicos de los Estados Unidos en este campo. (II).- El tema de la "gobernabilidad democrática" (como se le menciona en distintos foros) o la "consolidación de las precarias formas democráticas y condicionados espacios de libertad" imperantes en la región. Las heridas aún no cicatrizadas dejadas por las dictaduras que asolaron más de los dos tercios de la región, los sistemáticos fracasos de las políticas económicas "recomendadas" (léase: impuestas) y aceptadas dócilmente por las clases políticas latinoamericanas deficitarias en materia de identidad y de proyectos, el incremento del desempleo y la marginalidad social, el aumento de la enorme "brecha" entre riqueza y pobreza, generan naturalmente una situación de alta inestabilidad política. Una mayor dependencia de nuestros gobiernos, a partir del ALCA, obligaría a los Estados Unidos a propiciar y operativizar cambios gubernamentales en función de sus intereses, más radicales que en el pasado. (III).- El tema de la preservación del "medio ambiente". Este tema no puede ponerse sobre la mesa de negociación. No figura ni podrá figurar, ya que los Estados Unidos, generador del 33% del anhídrido carbónico que amplia y profundiza la capa de ozono y su rechazo sistemático a los acuerdos de Río y de Kyoto, no tiene la estatura moral para plantearlo. Además, el objetivo último y esencial es el mayor grado de explotación de las riquezas naturales sin obstáculos posibles o pensables. 11.¿QUE HACER? (11.1).- La oposición y resistencia son posibles Ante la desvergüenza y brutalidad del ALCA y de los gobiernos que lo están negociando, es fácil sentirse abrumado, sobrepasado y quizás hasta derrotado. Nadie estaría más feliz de que así fuese que los mismos sectores que impulsan y tratan de imponer el ALCA. Sin embargo, hay un conjunto amplio de iniciativas y formas de resistencia posibles o ya en marcha que nos permiten ser optimistas. (11.2).- Un primer hecho que debemos constatar con relación al ALCA, es que hoy se oponen a él sectores sociales de todos los países de América, incluso de Estados Unidos y Canadá. Justamente si los gobiernos han hecho esfuerzos tan grandes por mantener las negociaciones secretas, ha sido porque saben que los pueblos latinoamericanos repudiarían radicalmente el acuerdo si estuvieran plenamente informados acerca de él. Lo que es quizás la actitud más arrogante y anti-democrática de los gobiernos del hemisferio -el secreto- es también su mayor muestra de debilidad. En consecuencia, una de las primeras tareas que debemos asumir en forma inmediata, es la difusión y profundización a todos los niveles, de éste y otros análisis similares, que permitan asumir las graves consecuencias de este proyecto. (11.3).- En segundo lugar, la resistencia es posible. En ocasiones en que las organizaciones sociales se han movilizado de manera decidida y clara, ha sido posible presenciar victorias importantes. Condiciones similares a las que se buscan imponer a través del capítulo sobre inversiones del ALCA formaron parte del llamado Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), acuerdo que fue en algún momento impulsado con fuerza por los principales países industrializados. La oposición ciudadana en Europa y las denuncias hechas por diversas organizaciones finalmente obligaron a los gobiernos involucrados a abandonar sus intentos. En América Latina, fueron las organizaciones principalmente de trabajadores, campesinas e indígenas las que impidieron la privatización del agua potable en Bolivia, y fue un conjunto amplio de organizaciones populares movilizadas las que impidieron la privatización de la salud en El Salvador. La campaña realizada en Brasil, motivada e impulsada por las organizaciones religiosas y sociales, produjo un amplio y determinante rechazo al ALCA, luego de un plebiscito efectivamente mayoritario. A partir de estos ejemplos, la promoción y desarrollo de campañas y movilizaciones populares masivas y persistentes, pueden generar resultados altamente significativos. (11.4).- Sin embargo el problema de fondo sigue siendo una propuesta alternativa. La lucha contra el ALCA no tendrá éxito si no es acompañada con un marco referencial de propuestas alternativas. En este campo es de especial importancia profundizar e impulsar la propuesta de la CLAN (la Comunidad Latinoamericana de Naciones), elaborada e impulsada por la CLAT. (11.5).- En referencia a las alternativas, si hasta el presente los procesos y propuestas subregionales de integración han sido necesarias y de vital importancia, fortalecerlas y concretarlas es una tarea urgente e indispensable.