Centro Nacional de Promoción Social A. C. - cenpros.org.mx: Número 34 Número 34 ================================================================================ on 21/08/2003 07:34:46 MUNDIALIZACIÓN, GLOBALIZACIÓN Y TRANSNACIONALIZACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS TRABAJADORES Rodolfo Romero *1. Introducción *2. LA REVOLUCIóN CIENTíFICA Y TECNOLóGICA *3. LA MUNDIALIZACIóN *4. La globalización *5. OPINAN LOS EXPERTOS *6. La globalización de los mercados financieros y la deuda externa *7. LA ECONOMíA GLOBAL REESTRUCTURADA *8. LOS POSTULADOS CLAVES DE LA TEORíA ECONóMICA NEOLIBERAL *9. LA TRANSNACIONALIZACIóN *10. CAMBIOS EN EL MUNDO DEL TRABAJO *11. PROBLEMáTICA DEL EMPLEO *12. REFLEXIóN NECESARIA *13. Alternativas *14. Conclusiones 1. INTRODUCCIÓN La vida humana se caracterizó siempre por un intenso proceso de intercambio de los habitantes de la tierra. El mismo proceso migratorio es parte fundamental de la historia humana. Las tribus y los diferentes pueblos, tanto en tiempos de paz como en circunstancias de guerra buscaban intercambiar los bienes materiales, las creaciones culturales y las manifestaciones espirituales. Los fenicios se dice que enseñaron a los habitantes del mediterráneo a negociar. Los cristianos buscaron por todos los medios expandir su fe religiosa como también lo habían hecho los hebreos y luego los musulmanes. En el oriente también sucedía algo similar. Marco Polo superó todas las fronteras poniendo en contacto al occidente con el oriente. La Iglesia católica se denominó a si misma como movimiento universal, y tanto el pensamiento liberal como el marxista asumieron la misma posición. Esto nos indica que en la naturaleza humana está presente su destino planetario y eso explica gran parte del desarrollo progresivo y últimamente vertiginoso de los diferentes medios de comunicación. Ir más allá de la frontera, abarcar el espacio en toda su dimensión, ocupando y organizándolo es parte esencial de la vida humana. Con el desarrollo de las instituciones humanas y en particular desde la aparición del concepto de Nación, denominamos a esta dinámica general como intercambio internacional. Dentro de esta lógica de las realidades nacionales y de las relaciones internacionales, se van configurando diferentes modalidades en el intercambio que es necesario caracterizarlo correctamente. En el escenario del mundo de hoy se desarrolla un proceso tridimensional que es conveniente distinguirlo –no separarlo- y que representa todo un debate polémico. Denominamos a este proceso tridimensional: Mundialización, Globalización y Transnacionalización significando cada uno un concepto preciso por lo que no deben ser confundidos, si bien están profundamente relacionados e interaccionados. Es conveniente precisar que en la lengua inglesa no es fácil distinguir mundialización de globalización por cuestiones lingüísticas, pero la riqueza del español permite distinguirlos claramente. Distingamos cada uno de estos conceptos. La ASIMETRÍA y la Desigualdad caracteriza a la GLOBALIZACIÓN 4. LA GLOBALIZACIÓN Globalización: Esta palabra es un neologismo, de origen anglosajón (globatization) y de perspectiva mercantil. Tiene el claro propósito de ahogar y sustituir al proceso de mundialización, cosificando y mercantilizando al máximo las relaciones humanas. La revolución de las comunicaciones y el actual sistema financiero internacional permite su ofensiva envolvente. En efecto, el desarrollo de la actual revolución científica y tecnológica, que transforma radicalmente la capacidad informativa y comunicativa a nivel de todo el globo terráqueo, y la caída de la URSS permiten la conformación del planeta como mercado único, controlado por las grandes corporaciones transnacionales. La globalización se convierte así en el proceso moderno de expansión y dominación del capitalismo, pretendiendo al mismo tiempo ahogar la conciencia gestada con el anterior proceso de mundialización. Nosotros por eso distinguimos y rescatamos el proceso de mundialización del proceso de globalización. Creemos que esto es esencial. La globalización nos convierte en mercaderes, llamados a competir en el mercado mundial. Eso depende de nuestra capacidad de ofertar y demandar. En estas condiciones se generaliza la globalización, como proceso vertiginoso que crea las condiciones para tener una visión de mercado único en el planeta, acelerando así el libre mercado. Para el Movimiento de los Trabajadores, el proceso de globalización tiene dos caras: * Una cara brillante para los países ricos y las corporaciones transnacionales que controlan el mercado mundial. * La otra cara opaca y obscura para los países en vías de desarrollo destruyendo a su paso a los Estados Naciones, a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) y a los Sindicatos. En efecto, la globalización es utilizada como estrategia global imponiendo modernización, privatización, flexibilización, trasladando el poder de la sociedad al mercado totalmente controlado por las corporaciones transnacionales. En este sentido, nosotros, al distinguir el proceso de globalización del proceso de mundialización, estamos generando una cultura geopolítica diferente y una visión estratégica coherente con nuestro Proyecto Histórico Político. El proceso de globalización se orienta prioritariamente a los aspectos financieros, tecnológicos y de mercadería en general. Propone la idea de mercado único y pretende imponer una ley universal: la competitividad. Los mercaderes son los principales protagonistas del proceso de globalización. Para comprender más cabalmente el proceso de globalización es necesario ubicar el papel del pensamiento neoliberal como ideología y el rol de la globalización como su visión estratégica. El neoliberalismo es la ideología centrada en el individuo, en la competencia y en la cultura de mercado. La CLAT en su X Congreso celebrado en Sao Paulo en 1993 ya afirmaba: “El neoliberalismo es la ideología del poder hegemónico actual y como pasó con otras ideologías legitimadoras de otras experiencias imperialistas, se la utiliza según las circunstancias del poder central” La ideología proporciona el contenido a la estrategia La globalización es la estrategia, es la visión arquitectónica del nuevo poder mundial. * Es un proceso y no una ideología. * Como estrategia, es el mecanismo idóneo para la implementación de la ideología, para ello utiliza diversos instrumentos, procedimientos y objetivos-metas. *Tiene carácter envolvente, promueve CAMBIOS y caotiza la situación actual (las reglas de juego no son estables). El centro cultural ideológico y político fue y sigue siendo Davos, centro de reunión de los neoliberales. El espacio global – planetario – y el tiempo real de la estrategia, es el planeta sin fronteras, sin muros y sin otra ideología que la del libre mercado. La cultura de mercado crea nuevos paradigmas, nuevos valores y nuevos intereses. La globalización tiene tres dimensiones esenciales: * Pretende abarcar todo el globo terráqueo: interconexión-interdependencia-aldea global. Pero existen espacios donde no llega la globalización. * El proceso a su vez abarca la totalidad del acontecer humano: lo político, lo económico, lo cultural, lo científico, lo social, lo espiritual, lo militar, lo deportivo, etc. * Cada acontecer también es global: Ejemplo: sistema financiero global o geofinanzas. Sistema de información–comunicación global. Economía globalizada. Política global. Reforma global. Guerra global. Etc. Su eje: Lo económico – financiero y las comunicaciones, partiendo de una concepción neoliberal muy precisa: “La libertad económica es la base de las demás libertades” Las comunicaciones modernas convierten al planeta en una aldea y posibilita la estructuración del mercado único. * La “aldea global” de Mc Luhan, que la situó en el espacio de las comunicaciones, hoy se va transformando en la visión de una sociedad, de una economía, de una política y de una cultura altamente globalizada, en esencia asimétrica y crecientemente desigual entre las personas, los países y las regiones ricas y las personas, los países y las regiones cada vez más empobrecidas. Se revoluciona todo, pero especialmente el comercio internacional con la consigna: “LIBRE COMERCIO” El neoliberalismo se fue plasmando de una manera significativa desde la culminación de la Segunda Guerra Mundial, buscando fortalecerse ante el avance de la URSS, la revolución China, la guerra de Corea y la guerra de Vietnam. Así va preparando su arsenal ideológico. La revolución científica y tecnológica que se acelera a partir de la década del 70 va creando la cultura de los cambios de paradigmas, vital para el proceso de globalización. La globalización adquiere plena identidad a partir de la implosión de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín, 1989 – 1991. * El mundo cambia radicalmente en todos los órdenes. Se crean las condiciones para la nueva etapa de expansión del capitalismo. Así se sintetiza: * El pensamiento único * El mercado único * El modelo único * Se busca plasmar un nuevo orden mundial Y se implanta progresivamente * La dictadura del mercado * Los oligopolios controlan el globo y todo se globaliza. Se declara la muerte de cualquier alternativa. Es interesante tomar nota de lo que nos dice Francis Fukuyama (en su libro “El Fin de la Historia y el Último Hombre”) “… no es posible mejorar el ideal de la democracia liberal” “El número de alternativas que se ofrecen a los países al determinar cómo se organizarán política y económicamente ha ido disminuyendo a lo largo del tiempo. De los diferentes regímenes que han aparecido en el curso de la historia, de las monarquías y aristocracias a las teocracias religiosas y a las dictaduras fascistas y comunistas de nuestro siglo, la única forma de gobierno que ha sobrevivido intacta hasta el final del siglo XX ha sido la democracia liberal.” (página 82) “y si nos hallamos en un punto en que no podemos imaginar un mundo substancialmente distinto del nuestro, en el cual no hay ninguna manera evidente de que el futuro representa una mejora fundamental respecto al orden presente, entonces hemos de tomar también en consideración la posibilidad de que la historia misma puede llegar a su fin” (páginas 89/90). 13. ALTERNATIVAS Para modificar radicalmente el actual proceso de globalización, es fundamental pensar y actuar estratégicamente para democratizar los instrumentos, cambiar el rumbo y proponerse nuevos objetivos. * Los instrumentos se han convertido en fines y deben regresar a ser medios, al servicio del desarrollo y de toda la humanidad. * No podemos aceptar la muerte de la ONU y la entrega del poder mundial a la OMC, FMI, BM, AMI, etc. * Crear un consejo de Seguridad económico–social en la ONU para planificar una nueva economía y un nuevo sistema financiero. * Que debe corresponderse con una nueva estructura de poder político. * Y un nuevo orden internacional basado en el respeto a los Derechos Humanos y laborales, en un comercio justo, en la democracia con solidaridad, justicia social y paz duradera. * El escenario es complejo y representa una profunda crisis de civilización, que se traduce en la vil explotación del trabajo humano y en la exclusión social más despiadada de la historia humana. *El surgimiento del Foro Social Mundial -FSM- representa un hito importante. La 33 Conferencia de Davos del 2003, refleja la preocupación de los mismos monitoreadores de la globalización al adoptar el siguiente eslogan: “Compromiso con el perfeccionamiento del estado del mundo” En este escenario que tenemos al inicio del Siglo XXI debemos reiterar ciertas Interrogantes: ¿De qué globalización nos hablan? ¿Legitimamos la que existe o somos un Movimiento antiglobalización? ¿Cómo situarnos en este escenario y cómo proponemos una alternativa válida, coherente? ¿Cómo ejercemos el derecho a la ciudadanía activa y revitalizamos el Movimiento de los Trabajadores con sentido de poder y factor de cambios profundos? ¿Cómo enfrentar la perversidad de los medios de comunicación social que respondiendo a los grandes intereses oligopólicos desatan una campaña infernal contra el Movimiento Sindical, contra los partidos políticos y las diferentes expresiones populares? ¿Cómo desarrollar la cultura económica y la acción política en una perspectiva transformadora? ¿Cómo asumir el conflicto social y construir la Democracia Real? ¿Cómo poner en marcha las alternativas: antiglobalización–otro mundo es posible? El dilema es simple: Ciudadanía plena o exclusión social * Dictadura del mercado o * Democracia Real Por ello se debe generar una nueva cultura de resistencia, de solidaridad y desarrollar una cultura, política y estrategia alternativa. Es nuestra gran tarea * Se debe generar una alternativa cultural (pensamiento social Siglo XXI) y una alternativa político–estratégico (acción), * Debemos pensar y actuar estratégicamente * Debemos construir el PODER SOCIAL DEL PUEBLO. Exigencias: * Buscar alianzas estratégicas * Una nueva solidaridad y unidad * Proponer una mundialización auténtica y profunda. CONCLUSIONES * La globalización como estrategia del neoliberalismo, y es la que conocemos, busca la preservación de los intereses y proyecto del sistema económico financiero y la ocupación de los espacios nacionales – regionales – internacional, llámese mercados – por las corporaciones transnacionales para implantar la dictadura del mercado en el planeta, buscando al mismo tiempo la hegemonía de los Estados Unidos como posible organizador de un supuesto Estado universal regido por la ley de competitividad. * Nosotros somos parte de un movimiento antiglobalización que plantea como alternativa otro mundo es posible. La cultura geopolítica del mundo de hoy se nutre dinámicamente de los procesos de mundialización, globalización y transnacionalización por un lado y por el otro de los procesos de integración y de la conformación de megabloques. Es el gran desafío del Siglo XXI. La mundialización, la globalización y la transnacionalización someten a las Naciones–Estado y a los pueblos a cambios profundos. Exigen una profunda dimensión y una visión de ampliación de los espacios y rearticulación de las políticas. Aparecen tres víctimas: El Estado-Nación, Las PYMES y Los Sindicatos. La mundialización es diferente a la globalización. La mundialización nos convierte en ciudadanos del mundo y nos permite concebir a la tierra como una unidad geopolítica, neoeconómica y geocultural. Gracias a la mundialización nos sentimos hermanados, miembros de la familia humana y parte de un hogar común. La mundialización nos invita a compartir la tierra, los bienes naturales y todos los bienes y servicios de la sociedad. Compartir es su consigna. La globalización es la visión del mercado único. Es la dinámica del comercio planetario y de la internacionalización de los recursos financieros. Es la exigencia del libre mercado y de la apertura económica indiscriminada de los países pobres, mientras los países ricos imponen sutiles políticas proteccionistas. La globalización facilita el intercambio comercial a lo largo y ancho del planeta, y declara la libertad absoluta en el movimiento de capitales. La globalización pretende convertir a todos en mercaderes, y por eso su ley es la competitividad. La globalización no entiende nada de compartir sino de competir. Es la regla de los desiguales, donde “el tiburón se come a las sardinas” Implanta la geopolítica del caos. Pero es un hecho y un proceso que debe ser inteligentemente enfrentado. Representa una nueva visión estratégica en el ordenamiento de las sociedades. Se crean nuevas formas en las relaciones humanas, en las relaciones entre países y crea nuevas estructuras de poder. El comercio mundial y las finanzas internacionales se apoderan del escenario y pretenden ahogar a las demás manifestaciones del ser humano y de las relaciones sociales. Se amenaza a diario a la identidad de los pueblos y a los proyectos de Nación soberana. Se pretende negar toda posibilidad de crear alternativas. Se predica una concepción de un pensamiento único (neoliberalismo) y la inevitabilidad e irreversibilidad de la globalización. Esto implica en esencia la imposición de una dictadura. Según sus propios mentores, sería la dictadura del mercado. Con relación al mercado, el gran humanista, poeta, ensayista y Premio Nobel de Literatura, el mexicano Octavio Paz expresa en sus reflexiones denominada “vuelta de los días” “…el mercado es un mecanismo eficaz pero, como todos los mecanismos, es ciego, con la indiferencia crea la abundancia y la miseria. Dejado a su propio movimiento, amenaza el equilibrio ecológico del planeta, corrompe el aire, envenena el agua, hace desiertos de los bosques y en fin, daña muchas especies vivas, entre ellas al hombre mismo. Por último y sobre todo: no es ni puede ser un modelo de vida, no es una ética sino apenas un método de producir y consumir. Ignora la fraternidad, destruye los vínculos sociales, impone la uniformidad en las conciencias y ha hecho del arte y la literatura un comercio. Nuestro siglo termina en una inmensa interrogación: ¿Qué podemos hacer? Decir con veracidad lo que sentimos y pensar ya es el comienzo de una propuesta…” Los trabajadores somos claros: no aceptamos ningún tipo de dictadura, ni la del Estado ni la del mercado. Por otra parte, la globalización sin megabloques regionales y sin estructuras de poder que puedan limitar su avasallamiento comercial y financiero, instaurará en forma inevitable la geopolítica del caos (ver crisis de México y “Efecto tequila”, crisis del sudeste asiático y todas las crisis concurrentes del sistema financiero internacional) y lo irreversible sería que las nuevas pautas del intercambio entre los países significará irremediablemente cada vez mayor deuda externa, deuda social, deuda ecológica, deuda moral y aumento creciente de la brecha tecnológica. En otros términos: desocupación, atraso de los países pobres, pobreza crítica, hambre, marginalidad, violencia y exclusión social. Además, nos convertiríamos en satélites lunares. Los pueblos y los trabajadores no podemos aceptar pacientemente esta globalización inevitable e irreversible y este mercado que como bien dice Octavio Paz “No es ni puede ser un modelo de vida” La crisis es generalizada en cada uno de los países. La corrupción es galopante. La desocupación es alarmante. La pobreza crítica se vuelve cada día más insoportable. La misma CEPAL ha afirmado reiteradamente que la región latinoamericana es la más injusta e inequitativa del planeta. Frente a esta difícil crisis estructural, no cabe sino la tarea de repensar un nuevo proyecto nacional, subregional y latinoamericano, para ensayar alternativas que enfrente y supere la crisis y derrote a la geopolítica del caos. Sabemos que los procesos de integración son caminos necesarios que debemos saber recorrerlo para construir la integración subregional y la comunidad latinoamericana de naciones. Nos reitera Emilio Máspero (en su libro “Movimiento de Trabajadores del Siglo XXI”, páginas 29/30): OTRO MUNDO ES POSIBLE: “… En un mundo donde ahora todo es posible, es necesario aceptar que otro mundo distinto del actual es posible, a pesar de las macrotendencias dominantes. Desafiando al pensamiento único hoy hay en todo el mundo, personas, grupos, instituciones que no han renunciado al poder de la utopía y que se mueven por una apuesta a fondo a la vida y a la esperanza. Y que están pensando, diseñando, modelando soluciones superadoras del neoliberalismo y del capitalismo”. “POR LA VIDA, LA ESPERANZA Y LA UTOPÍA”